¡No maten este momento!: Timmermans

"¡Por Dios, no maten este momento!", imploró el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, ante el plenario donde negocian los casi 200 países, un ruego dirigido a Estados como China, India o los países en desarrollo, que han reclamado modificaciones en el texto.

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Frans Timmermans
El vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para el Pacto Verde, Frans Timmermans. Efe/Epa/Robert Perry

Glasgow, R.Unido.- La Unión Europea (UE) reclamó en el tramo final de la negociación para un pacto climático que se apruebe el borrador que hay sobre la mesa, consolidando el objetivo de que las temperaturas no avancen más de 1.5 ºC a final de siglo.

"¡Por Dios, no maten este momento!", imploró el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, ante el plenario donde negocian los casi 200 países, un ruego dirigido a Estados como China, India o los países en desarrollo, que han reclamado modificaciones en el texto.

El máximo responsable europeo sobre clima llamó a "no tambalearse en los últimos metros de una maratón", en una intervención que suscitó una fuerte ovación por parte del plenario.

Timmermans llamó a las partes a no pedir "que se borre esto, o se cambie aquello".

"Acepten este texto para que podamos llevar esperanza a los corazones de nuestros hijos y nietos. Nos están esperando, no nos perdonarán si fallamos", exhortó al plenario.

Antes de esa intervención, China señaló que el texto "no es perfecto" y mencionó en particular la formulación del artículo para limitar el avance de las temperaturas a 1.5 ºC respecto a los valores preindustriales y reducir las emisiones de carbono en un 45% para 2030.

Criticó también la redacción que reclama "acelerar los esfuerzos para la eliminación del carbón sin procesos de captura de carbono", pero se mostró dispuesto a trabajar con las partes "de forma constructiva" para llegar a un acuerdo "pragmático y equilibrado".

La India, la otra gran potencia en desarrollo, indicó que "el consenso sigue siendo esquivo", se mostró en desacuerdo con la propuesta de revisar cada año los objetivos de reducción de emisiones para 2030 y defendió el derecho de los países en desarrollo a subvencionar los combustibles fósiles cuando se destinen a, por ejemplo, combatir la pobreza energética.

Lamentó, además, que no haya metas más elevadas de financiación de los países ricos a los pobres dada su responsabilidad histórica en la contaminación y el calentamiento del planeta.

El representante de Tuvalu, Seve Paeniu, apoyó el borrador y señaló que ahora el mundo debe "cumplir" lo consensuado en Glasgow. "Gracias Glasgow", dijo, pese a que su colega, Simon Kofe, durante la COP26 protagonizó una sonada intervención desde su país, en la orilla del océano Pacífico con el agua hasta las rodillas.

El enviado climático de la República de Guinea, Ahmadou Sebory, en representación del grupo G77 más China de 130 países, mostró su "profunda decepción" por que el tercer borrador presentado por la presidencia no incluya el compromiso de crear un fondo para que los países ricos transfieran dinero a los pobres por "pérdidas y daños" a causa de un cambio climático que no han instigado, y en cambio plantee solo iniciar un diálogo.

Sin embargo, matizó que, con "espíritu de llegar a un compromiso", podrían aceptar solo ese diálogo siempre que se precise que va encaminado a poner en marcha un mecanismo financiero.

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